miércoles, septiembre 20, 2006

Karlsruhe de Móstoles

El retorno es siempre algo extraño. No somos de Karlsruhe, pero es esa extraña sensación de bajar del Straßenbahn (tranvía) y saber hacia dónde tienes que ir, sin pensar. No duermes en esa ciudad, ni tienes casa allí, pero conoces los bares y los sitios a dónde ir. Es el retorno.

El Schloss de Karlsruhe sigue allí

De siempre han dicho que el mapa de Karlsruhe tiene forma de abanico, ya que la ciudad se abre en calles radiales y concéntricas, con centro en el Schloss (castillo)...

aunque yo le veo otra forma... ¿no?

Plano de Karlsruhe, empanadilliforme

Y hablando de empanadillas... es necesario un viaje al pasado. Me siento en la obligación de dejar el link al famoso sketch de la empanadilla de Móstoles... ¡¡qué ídolos eran Martes y Trece!!

PD: Xiana... ¡va para ti!

2 comentarios:

maria dijo...

snif, ver la foto del schloss me ha puesto melancolica. A ver si nos vemos un dia de estos. Besitos.

carrie dijo...

Debe ser extraño volver, además de ser una ciudad preciosa es parte de vuestra vida... :)
Besitos de morriña, Laura